Resulta curioso que un error esté detrás del descubrimiento de este material plástico tan versátil, y unos de los más conocidos en nuestro entorno hoy en día- el Nylon®.

 
Fue en 1934 cuando su descubridor, Wallace Hume Carothers, investigador de química orgánica, tras una equivocación, en el intento de producir una fibra sintética, en vez de esto, obtuvo una seda sintética.

La patentó en 1938 y tras su muerte, la empresa DUPONT conservó la patente, y produjeron esta fibra sintética fuerte y elástica, que reemplazaría en parte a la seda y el rayón.
Con este invento se revolucionó el mercado textil justo antes de la segunda guerra mundial, siendo utilizado desde la fabricación de medias, hasta paracaídas y cuerdas para material de guerra.
 
Aunque el primer producto fabricado con esta fibra sintética fue el cepillo de dientes con cerdas de Nylon®.

Existe diversidad de versiones de Nylon® diferentes, siendo quizás, el Nylon® llamado 6 (PA6), uno de los más famosos y utilizados.

Desde el punto de vista químico, el Nylon® es un polímero de la familia de las poliamidas, semicristalino, con alta resistencia al desgaste.

Las Poliamidas son termoplásticos industriales blanquecinos, generalmente sintetizados a partir de aminas y ácidos alifáticos en cadena lineal.

Poseen buena fuerza tensil, es decir que son resistentes cuando se estiran y por lo general tienen baja fuerza compresional, o sea, son débiles cuando se aprietan o se comprimen (dicho de otra forma, se pueden estirar mucho, pero no recuperan su longitud original).

La poliamida PA6.6 es otra de las principales poliamidas,  más dura y resistente a la abrasión y con una mejor tenacidad a temperaturas bajas que el Nylon6® o el acetal.

Su viscosidad de fundido muy baja puede acarrear dificultades en la transformación industrial y su exposición a la intemperie puede causar una fragilización y un cambio de color salvo estabilización o protección previa.

Está disponible con una amplia gama de cargas, especialmente fibra de vidrio que proporciona un incremento importante de la rigidez.

 
En otro post, les hablaré de los distintos tipos de poliamida obtenidos como consecuencia de la modificación de las estructuras químicas (longitud de las cadenas y organización química), como por ejemplo PA11, PA12,PA4.6; etc.


 El Nylon® suele ser sólido, duro (pero sensible a la entalla), polímero bastante elástico con buenas propiedades de protección, fatiga elevada y buena resistencia a la abrasión.

Sin embrago, su absorción de agua es importante (lenta en secciones gruesas) junto con un incremento de las dimensiones de hasta un 3% en algunas circunstancias extremas.
 
Tiene una buena resistencia a los aceites, las grasas, hidrocarburos, los solventes y los álcalis, pero no a los ácidos que le hidroliza.

Es muy resistente, con buena flexibilidad, es un material soldable y adhesivo, con comportamiento/función de aislante eléctrico.

Tiene limitaciones al amoniaco, agua con cloro y soluciones de potasio.

Las Poliamidas se caracterizan por su óptima propiedad mecánica, resistencia al desgaste, bajo coeficiente de fricción, puntos de fusión elevada, buena resistencia al impacto y alta resistencia a la fatiga.

 
      


 También poseen una excelente resistencia a disolventes orgánicos, salvo para algunos, como por ejemplo el ácido fórmico.

No resisten al ácido sulfurado, fosfórico, acético y ciertos oxidantes fuertes.

Pueden ser moldeadas fácilmente y se utilizan para producir una amplia gama de artículos teñidos.

Presentan un excelente brillo superficial.

 
 Como ya se habrán dado cuenta, las poliamidas presentan propiedades mecánicas de las mas destacadas, aunque para ello, antes, se han de eliminar las tensiones internas para evitar que durante el mecanizado salgan fisuras.
Eso se hace calentando el Nylon® a temperaturas altas, próximas a la fusión, durante unos días, hasta obtener su estabilización.

Los formatos en los que se presenta este material como producto semielaborado bien puede ser barra, tubos redondos, placas o hilo.

Sus aplicaciones incluyen varios componentes industriales en todos los sectores.
Por ejemplo, cajas de cambio, cojinetes, tuercas, remaches, ruedas, bulones, cualquier tipo de perfil.

También se emplean como monofilamento para cepillos y las fibras notables por su elasticidad y su resistencia a la abrasión para los tapices y aplicaciones industriales.

En realidad, en procesos de mecanizado o inyección, el Nylon® es uno de los polímeros más versátiles.

Puede adquirir infinidad de formas geométricas, eso sí, basadas en un estudio cauteloso de las propiedades requeridas de la pieza final, según compatibilidad entre uso y características técnicas, físicas y químicas de la poliamida.

 
Una vez más, nos convencemos de la polivalencia de los plásticos técnicos, y nos sorprendemos con la cantidad de aplicaciones donde podemos contar con elementos plásticos, como en este caso, - el Nylon® lo podemos encontrar desde en unas medias finas y elegantes, hasta en piezas de aislamiento eléctrico o potentes engranajes en las líneas de producción de cualquier sector industrial.



 
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